Con sus bandas de música, ahora el patio
es la carrera oficial de los pájaros. Qué marchas espléndidas tocarán dentro de
un rato cuando entren en el oscuro templo de las hojas hasta el año que viene;
es decir, hasta mañana. Entretanto, qué rápido procesionan los mirlos. Cómo,
nazarenillos locos, los gorriones se salen de su tramo y olvidan gorjeando toda
penitencia.
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las notas musicales
y él ya trinaba.