Hace pocos meses viajé por primeza vez a Nepal y a la India. Me traje de allí un buen número de poemas, escritos bajo el influjo de aquellas tierras sorprendentes, que aparecerán en forma de libro espero que pronto. También, un buen número de fotografías que no tienen más valor que el de ser, fijas ahora en la pantalla, lo que mis ojos contemplaron in situ. Dejo aquí algunas.
Caballo de madera en el palacio de un maharajá de Rajastán
Minarete cerca de Delhi
Templo de los monos, Galta
Vaca junto a un templo de Galta
Templo de Kajuraho
Mujer en el fuerte de Agra
Cercanías del Taj Mahal
Relieve erótico junto a un pozo
Taj Mahal
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