CONFETI DE BELFAST
De pronto, al avanzar los antidisturbios, comenzaron a llover signos
de exclamación,
tuercas, tornillos, clavos, llaves de coches. Un manantial
de tipos rotos. Hasta
la explosión, un asterisco en el plano. El verso con guion, un estallido
de fuego rápido…
Yo trataba de completar una frase en la cabeza, pero esta seguía
tableteando,
todos los callejones y bocacalles bloqueados con puntos y
dos puntos.
Conocía tan bien este laberinto: las calles Blaclava, Raglan,
Inkerman, Odessa.
¿Por qué no consigo escapar? Está puntuado cada paso. Crimea Street,
de nuevo sin salida.
Una tanqueta Saracen, la malla protectora Kremlin-2, los escudos Makrolon.
Walkie-talkies. ¿Cómo me
llamo? ¿De dónde vengo? ¿Adónde
voy? Una descarga de signos de interrogación.
Ciaran Carson, 1989

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