
Tijuana, Nuevo Laredo, Río Bravo, Monterrey, San Luis Potosí, Oaxaca, Acapulco, Guadalajara, Guanajuato, Garza García, Cuernavaca, Minatitlán…
Es curioso: escribe uno un poema sobre el que fue el colegio en que estudió sus primeras letras y por llamarse éste Virgen de Guadalupe le llueven en el blog visitas de internautas mexicanos.
Lo cual, aparte del equívoco, es emocionante y hermoso. Mi madre nació en la Ciudad de México y en mi casa, siendo yo niño, y en las de sus hermanas, mis tías, siempre había presidiendo la entrada, en Sevilla o Madrid, un cuadro con la imagen de la patrona de México.
La Virgen me ha traído esta semana, como regalo transatlántico y celeste, la magia de esos nombres que en el mapa del blog marcan los lugares desde donde alguien ha accedido a “Fuego con nieve”.
Acapetahua, Nezahualcóyotl, Ciudad Hidalgo, Morelia, Colima, Veracruz…
Comentarios
En cualquier caso, y con todos los respetos para los creyentes, la marianología es fascinante como fenómeno. Siento haberme desviado del tema.
Un abrazo:
JLP
Por algo traduces, revelas los signos con otros signos.
Un abrazo desde New México, que es otro México extraviado.
Sergio Astorga