
Vienen y se van. Curiosean, regresan, no vuelven; vagan a su antojo los lectores del blog. Como supongo que antes tenía menos lectores, dejo aquí para los más recientes una entrada antigua (que remite a unos poemas aún más remotos) en homenaje a Jorge Luis Borges, de quien este año se cumple el primer cuarto de siglo de su muerte. La Feria del Libro de Cádiz le rinde tributo, allá donde tuvo a tan fiel seguidor como fue Fernando Quiñones, y vendrá María Kodama al Baluarte de la Candelaria. Para ella es el segundo poema, apócrifo, de mi entrada; para Borges el soneto, tan suyo.
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