miércoles, 3 de junio de 2009

Un libro antológico



Hace años que uno trata de no volver a hacer crítica literaria. Vano empeño, porque toda lectura es ya en sí en escrutinio, un juicio, una elección. 

Los libros se me agolpan. Los leídos y los por escribir, los propios y ajenos, y esa vaga zona divisoria que conforman los traducidos: ajenos y propios al reescribirlos uno. 

Hoy quiero dejar constancia aquí de la excelente antología de Pedro Sevilla editada en Renacimiento: Todo es para siempre. Tuve la suerte de que mi ejemplar lo firmara el propio Pedro cuando coincidimos hace unas semanas en Jerez (Xerez como lo escribe Juan Bonilla en la nota biográfica de su recién libro de relatos en Seix Barral). Y tengo la mala suerte de no encontrar ahora ese ejemplar, sepultado en el tsunami de libros que es mi vida últimamente. Pero mejor así. Porque las calidades de la poesía de Pedro Sevilla son de las que se graban en la memoria, y a ésta acudo para refrendar lo que pienso y aquí quiero decir, mucho más cerca del entusiasmo que, ya digo, de la crítica literaria.

No llega sin embargo la memoria a recordar los títulos de la veintena de poemas memorables que marqué en el índice, empezando por "Mi nuevo amor se llama Carolina de Mónaco", pasando por el hermosísimo -y singular hoy, por infrecuente, canto a España-, y terminando por varios de los diez estupendos poemas que nos da como primicia de su próxima entrega. 

En cuanto al prólogo de Enrique García-Máiquez, es de los que no hay que saltarse por nada de este mundo ni del otro. Nunca ha sido tan ejemplificante una mentirijilla.


4 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

El prólogo de Enrique es casi una obra de arte, y digo casi, por no decir como.

Un abrazo.

E. G-Máiquez dijo...

Comparto tu juicio sobre los poemas de Pedro, y me ilusiona lo que dices del prólogo. Muchísimas gracias, Antonio.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Desde que le leí a Enrique hablar de la edición ardo en ganas de leerla. Es de esas cosas que uno sabe que no se puede perder.

Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Abrazos a los tres.