


Hace diez años, hace diez cosechas
de soldados, tú por los viejos ríos,
siguiendo una bandera respirabas
el aire repentino de la pólvora.
Hace diez años te paró un disparo;
una flor te detuvo en tu camino;
volviste a un lado delicadamente
la cabeza, y caíste como todos
para oler el perfume de la tierra
y sorprenderle lo que nadie sabe.
Qué importa ya tu sangre, desleída
en la lluvia y las ráfagas del cielo,
qué importan las estrellas y las franjas
de la bandera, hoy que tienes
llenos de astros los ojos y la boca
y Dios iza a media asta el arco iris.
Las fotos que acompañan a esta entrada son gentileza de Aquilino Duque y testimonio de su etapa cantabrigense. La primera reproduce el programa de una representación de Lorca realizada por estudiantes de español de Cambridge, coproducida por Aquilino.
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