domingo, 20 de septiembre de 2009

El fin de semana perdido



Ha sido un peculiar fin de semana en Madrid, como ya he dejado dicho, lleno de sensaciones y experiencias agradables. En absoluto lo calificaría de "fin de semana perdido", como titula José Luis Piquero su más reciente poemario, tras una docena de años de silencio sólo interrumpidos por la publicación de su poesía reunida, Autopsia, en 2004. 
Curiosamente, en la cubierta del libro, una de esas cubiertas sobrias de la editorial DVD, aparece un calendario del que se han borrado, "perdido", dos días, un fin de semana. Precisamente los días 19 y 20, sábado y domingo, los mismos en los que uno ha estado en Madrid.
Lo he devorado en el tren de vuelta, y me ha parecido un gran poemario, incómodo a veces, con una poética que sólo en parte comparto, pero genuino, y con versos, estrofas, fulgurantes. Muchas imágenes. Muchas metáforas. Casi todas ligadas a la decepción, al engaño. Hay varias máscaras sabiamente aprovechadas (Jesús, El Golem, Lázaro, el desconcertante Wakefield que a todos nos acecha...). 
Muñecas rotas, juguetes destrozados. Chicas atolondradas y frustraciones ajenas -el poeta, por el contrario, suele tener la cabeza fría- desfilan por estas páginas. Pero la poesía no está en los temas, sino en su tratamiento, en la elección y ordenación de las palabras. José Luis Piquero demuestra en esto que es uno de nuestros principales poetas de ahora. Hay que leerlo.

6 comentarios:

Olga B. dijo...

Bueno, yo le voy a dedicar el próximo fin de semana, que será una buena forma de no perderlo. Igual que tú, evidentemente, no has perdido el tuyo;-)
Un beso para ti y enhorabuena a José Luis Piquero por esa publicación.

amor y libertad dijo...

conocí los poemas de josé luis hace tiempo, años, ahora le tengo más perdido

Anónimo dijo...

Antonio: No sé qué decir, más que muchas gracias. Es un lujo tener lectores como tú. No cambio eso por nada. Gracias otra vez y un fuerte abrazo:
JLP

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Seguro que no sales decepcionada, Olga. No es un libro bonito sino necesario.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias por la visita, Santiago Tena (Amor y libertad). Esta es una de las funciones de los blogs, encontrarnos tras la esquina de una pantalla a alguien que conocimos o a quien leímos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Sólo he dicho lo que pienso, José Luis. O mejor dicho, lo que siento, lo que he experimentado al leerlo. Yo, como tú, no creo que sean pocos poemas para los años transcurridos. A estas alturas de la vida ya sabemos que lo que importa es la intensidad. Un abrazo.