miércoles, 24 de febrero de 2010

El cine al que iba Cernuda






Tenía uno curiosidad por el cine al que casi diariamente iba Luis Cernuda en Coyoacán, muy cerca de la casa de Concha Méndez en que vivía. Sentados en una terraza del Jardín Centenario, Paloma Altolaguirre me indicó dónde estaba (hoy es una sucursal más de Sanborns), y me habló de cómo era aquello en los años cincuenta, y cómo el tranvía circulaba entre el Jardín y el cine. Hoy he dado con estas fotografías que proceden, nada más y nada menos, de una película de Luis Buñuel: La ilusión viaja en tranvía.
El poeta vio numerosas películas en esa sala (sí, los cines tenían una única sala en aquellos tiempos): Divorcio a la italiana la víspera de su muerte; Sissi, emperatriz varios días seguidos cuando escribía Desolación de la Quimera. Como recordaba Manuel Ulacia Altolaguirre en Sevilla allá por el 1988, Sissi era la prima de Luis II de Baviera, Ludwig, el protagonista en el que Cernuda se desdobla en "Luis de Baviera escucha Lohengrin", uno de sus mejores poemas, uno de los que él mismo prefería.

9 comentarios:

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Gracias, Antonio, por esta interesante entrada y por esa curiosa información acerca de la vida cotidiana del poeta en México, y también por las fotografías.
Un abrazo, Javier.

anuk dijo...

Me ha encantado ver el cine donde pasaba sus tardes Luis Cernuda en Coyoacán. Soy una estudiante española que vive temporalmente en México cerca del otro cine de Coyoacán...y estoy interesada en la figura de Concha Mendez...¿Podrías decirme si su hija sigue viviendo en la casa de tres cruces, y si habría alguna posibilidad de visitarla???
Por lo demás es un placer ver las viejas fotos de mi actual barrio. Estaré en contacto con este cuaderno de vitácora. Muchas gracias. Anuki.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Un placer como siempre tenerte por aquí, Javier. Abrazos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Hola, Anuki. ¿Por qué parte del inmenso Coyoacán vives? Dame tu correo electrónico (no lo publicaré) y te cuento lo de Concha Méndez. Saludos.

Gonzalo Gragera dijo...

Menuda suerte tienes maestro;visitar estos lugares debe ser espeluznante,en el buen sentido de la palabra

Juan Antonio Millón dijo...

Mi felicitación por ese viaje sentimental que estás realizando por el México actual, Antonio, lleno de trazas humanas y literarias que invitan a encontrarse con la vitalidad de aquellos exiliados. Trazos vivos y melancólicos. Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Reconozco el privilegio, Gonzalo. Es curioso: lo de "maestro" se dice con la misma ligereza con que lo empleas tú, en México. Se agradece en cualquier caso, porque en ti viene de un sinónimo del afecto.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Un abrazo, Juan Antonio. Preparo algunas páginas más sobre México. Algunas tienen ya reservado aquí su hueco.

Mery dijo...

Cada vez me gusta mas la fotografía, como forma de arte y como herencia.para la posteridad. Gracias a ella ahora vemos todos los lugares de antaño y aquí nos dejas una encantadora muestra.
¿Qué puede dar mayor satisfacción que recrear la vida cotidiana de un poeta?

Una entrada muy felíz.
Un abrazo