lunes, 6 de junio de 2011

Notas sobre la poesía visual





Valga la boutade, el juego de palabras, la poesía visual tiene más peso del que parece a simple vista. De hecho, y etimológicamente, toda poesía que maneje ideas es visual, porque en griego idea es eso, visión, imagen. Frente a formas que potencian más el carácter musical, sonoro, de la poesía, la visual opera más en el terreno intelectual. Quizá eso era lo que querían defender los brasileños que con Haroldo de Campos lanzaron el marchamo de poesía concreta en la década de los cincuenta del pasado siglo, una creaciónalejada de lo subjetivo y simbólico.

No voy a intentar ahora una teoría, ni siquiera voy a levantar un catálogo. Con esta entrada simplemente deseo dejar constancia de un muestrario de ejemplos, y limitado a la tradición occidental (fuera queda la caligrafía musulmana, el emparentado mandala indio, el carácter ideográfico de la lengua china que fascinó a Ezra Pound). Comienza, como es obligado, con el griego Simias de Rodas, del siglo tercero antes de Cristo:


No es el único ejemplo de Simias ni de su época. Teócrito dejó este poema que conserva la forma del instrumento tocado por el dios Pan:



No faltan muestras durante la Edad Media o el Renacimiento, pero la poesía visual (todo el amplio espectro de posibilidades que se aprieta, proteico, bajo este enunciado) adquiere nuevo brío en la segunda mitad del siglo XX, donde destaca una figura como Guillaume Apollinaire, adalid del caligrama, autor de los tres poemas siguientes:







¿Qué más propio que la figura de unas aspas para referirse a un ventilador? Si hasta parece que éste de Guillermo de Torre hace volar y desordena los folios:



En Iberoamérica, tanto en la española como en la portuguesa, tenemos buenos cultivadores de la poesía visual. Este sapo es obra de José Juan Tablada (dejo enlace de un magnífico archivo que le dedica la Universidad Nacional Autónoma de México), una figura a la que hay que hacer una educada reverencia, a lo japonés, porque es también el introductor del haiku en el ámbito de nuestro idioma.



En Argentina, Oliverio Girondo nos brinda este "Espantapájaros":


Y el chileno Vicente Huidobro firmó este otro poema visual en una fecha tan rupturista como 1922, año en que se publicaron La tierra baldía de T. S. Eliot o el Ulises de James Joyce:



En España, y tras la guerra civil, es muy importante el grupo catalán Dau al Set (ten evocativo de ese golpe de dados de Mallarmé). A él perteneció una figura que ha cultivado las diferentes formas de la poesía visual, incluso creando objetos, como Joan Brossa. Juan Eduardo Cirlot formó parte también de ese grupo, aunque sea el más inclasificable de los poetas, el menos gregario. Cultivador de la poesía fonética, de la permutatoria, de las combinaciones cabalísticas y de las aliteraciones de la poesía altomedieval céltica y germánica, dio a la imprenta, en ediciones de autor, páginas como ésta, dedicada a su mujer Gloria, para quien escribió en otro lugar el más alto testimonio que pueda ofrecer un poeta: "Te debo estar escrito".



Del brasileño Haroldo de Campos son estos dos ejemplos:







Dylan Thomas es autor de una obra intensa y breve, en la que hallamos a veces cómo la forma se apodera del poema, adoptando bien la disposición de diamantes o picas, bien la de relojes de arena. La fuerza de la imagen ya está en el mismo título, "Visión y oración":


Who

Are you

Who is born

In the next room

So loud to my own

That I can hear the womb

Opening and the dark run

Over the ghost and the dropped son

Behind the wall thin as a wren’s bone?

In the birth bloody room unknown

To the burn and turn of time

And the heart print of man

Bows no baptism

But dark alone

Blessing on

The wild

Child.



El mexicano Octavio Paz, acuñador de esa fórmula afortunada, "la tradición de la vanguardia", es autor a su vez de este otro poema:




Y ya que hemos vuelto a tierras mexicanas, fijemos nuestra atención en la poeta Lucía de Luna, autora, entre otras obras, del ambicioso texto Rima cero, un meditado poema visual en el que la disposición tipográfica corre pareja al largo acróstico que desgrana el alfabeto, pues cada palabra comienza por cada una de las letras siguiendo el orden de éstas en el abecedario hasta la última, la z, y vuelta a empezar:



Los caminos de la poesía visual son inabarcables, y en ocasiones discurren paralelos a, o cruzan, otras sendas experimentales. Sirvan para cerrar este breve recorrido un poema que, teniendo más que ver con la poesía fonética, compuse hace más de veinticinco años y que funde lo artúrico con lo trovadoresco, idiomas y geografías:



ISA DE SKYE

ISLA DE SKYE

ISLA DE SKY

ISLA DE CIELO

ISLE

ISLA

ISOLA

ISOLDA


ISOLA

ISA SOLA


ISOLA

IS WAVE

IS ONDA

IS CLAMOR ONDA

ESCLARMONDA

ES LAR MUNDI


*


ISA

RISA

LAUGH

LOVE


*


ISABEL

ISA ABEL

ISA AVAL

ISLA AVALON



*


BELISAMA

BELISA

ISABEL

MA ISABELLE


*


ARTEMISA

ARTENISA

ART IN ISA

A.R.T. EN ISA



4 comentarios:

Luis Valdesueiro dijo...

Chapeau! (No sé si es problema de mi equipo, pero, desgraciadamente, no puedo abrir los ficheros.)
Saludos.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

He subsanado el problema. Y gracias.

Luis Valdesueiro dijo...

Por si a alguien le interesa, una versión "cinética" del poema de Girondo se puede ver en mi blog:

http://lasesquinasdeldia.blogspot.com/2011/04/yo-no-se-nada-de-oliverio-girondo-con.html

Lucía de Luna "L´letraferit" dijo...

Gracias, muchas gracias profesor.
Sus reflexiones me han puesto a meditar profundamente sobre el trabajo poético.