jueves, 14 de julio de 2011

Los comentarios en la picota


No cree Ignacio F. Garmendia que la posibilidad de dejar comentarios en los blogs sea una de las más enriquecedoras posibilidades de éstos. Y argumenta que si es cierto que a veces propician debates interesantes, muchas veces se quedan en el intercambio de formalidades y parabienes acríticos, cuando no se convierten en el foro de biliosos y descacharrados así de alma como de inteligencia o de ambas cosas. A veces he pensado en suprimir los comentarios, pero pienso en los buenos lectores, en lo que me han aportado, y creo que ha valido la pena. Aquí se puede leer su artículo en que se hace eco de Afán de permanencia y otras recopilaciones de entradas recientes.

4 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Leí el artículo y estoy en parte de acuerdo, no porque crea que los comentarios no son algo positivo, sino porque, en la mayor parte de los casos, no propician debates o intercambio de ideas. Es más, abundan los comentarios elogiosos, el incienso amical. Sería bueno que esta estupenda posibilidad de interacción que facilita el blog se aprovechara mejor. Un abrazo (amical, por supuesto).

Sara dijo...

Es verdad que son raras las ocasiones en las que una entrada de blog propicia un debate interesante, pero no me parece esta razón suficiente para cerrar los comentarios. Hay blogs que no permiten comentarios, pero me gustaría pensar que esta decisión tiene otros motivos que un mero desdeño por lo que los lectores puedan aportar. De hecho, ocurre a menudo que un buen debate lo desencadena no una entrada en sí, sino el comentario de un lector avezado. Tiene razón Garmendia cuando dice que la gran mayoría de los comentarios son meros saludos o felicitaciones, pero aquí supongo que habrá de todo: algunos artificiales, algunos genuinos. Yo me imagino que muchos lectores dedican su tiempo a los blogs que les interesan sin suficiente tiempo por delante para elaborar un comentario más o menos bien articulado. En este contexto, la reacción rápida es simplemente una expresión de agradecimiento, en la que se reconocen las cualidades del texto. No quiero afirmar con esto que exista una correlación entre la calidad de una entrada y el número de comentarios- como lectora de blogs, ya me he acostumbrado a ver muchas entradas excelentes con cero comentarios, y también lo contrario (algo que al principio me costó trabajo comprender…). En fin, yo estoy de acuerdo con Antonio Serrano: me gustaría que la posibilidad que ofrecen los blogs se aprovechara mejor, pero no se le pueden pedir peras al olmo. Y aunque estas posibilidades se aprovechen sólo muy de vez en cuando, creo que merece la pena seguir….Saludos a los dos.

Rafael dijo...

Pues a mí me sucede al revés de lo que dice dicho artículo. Por ejemplo, me incomoda que casi todos los periódicos cuelguen artículos de opinión en la red y no se pueda incorporar a ellos comentarios (me refiero a aquellas publicaciones que tienen edición de papel).
Como me molesta acudir a una conferencia y que no haya turno de preguntas; aunque normalmente no intervengo, pero por qué no dar sesa opción.
La comunicación exclusivamente unidireccional, en principio, es más empobrecedora. Sócrates dialogaba, no lanzaba filípicas.

Anabel Caride dijo...

Llámame clásica pero pienso que escribir (salvo que lo hagas en un tícket de la compra) encuentra su verdadero sentido en la comunicación.
Todavía sigue pareciéndome mágico que un desconocido deje comentarios en un blog mío o encontrar lecturas nuevas a poemas que yo escribi con otra intención.NO ME DA LA GANA DE QUE UN CRETINO QUE BUSQUE LA POLÉMICA ME HAGA PERDER ESE PLACER. Un saludo