miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cunqueiro, poeta





Los amigos de la editorial DVD, a través de Juan Manuel Macías, perito en diosas y nubes que dirige el gobernalle de la sección donde ponen sitio a lo digital, me pidieron algún texto de homenaje a Álvaro Cunqueiro, para el recinto que le han dedicado por su gozoso centenario y que inauguró Eduardo Moga hace unos días. Y de ese agradabilísimo encargo surgieron estos párrafos sobre la vertiente menos conocida del autor de Las mocedades de Ulises, la de poeta.

4 comentarios:

ANTONIO SERRANO CUETO dijo...

Estupendo artículo, Antonio, que recoge bien eso que el mismo Cunqueiro dice de la poesía: su función primigenia como voz de encantamiento. Conozco menos su poesía que sus novelas de raigambre mítica, pero es evidente que su prosa también se alza como la serpiente encantada por la música de la flauta.
Un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, tocayo. Quería yo ocuparme de este afluente menos conocido de su obra. Como tú, es en su prosa donde más he disfrutado, lo mismo en novelas que en artículos, aunque creo que su carácter más personal es en estos últimos donde, condensado, mejor se manifiesta. Un abrazo virtual hasta el verdadero de la tarde.

p.a.marín estrada dijo...

Una excelente aproximación a la poesía de o noso señor Cunqueiro, necesaria además.
En sus primeros libros leía a los autores del 27 y en su última entrega "Herba de aquí.." ¿no parece que también estuviese al tanto de los "novísimos"? De sus versiones hay edición de X.González Gómez "Flor de diversos"en Galaxia.Gracias por volver a emocionarnos con joyas como "O vagabundo".

Elías dijo...

Espléndido Cunqueiro, espléndido artículo, Antonio.

Yo escuché su poesía por primera vez en la voz de Amancio Prada, en el hermoso disco "A dama e o cabaleiro".

Abrazo.