jueves, 17 de abril de 2014

Esto y lo otro



Pobre como un hueso.

                                    *     *     *

La verdadera riqueza sería esto: disponer de un caudal suficiente como para no tener que invertirlo, colocarlo de algún modo que dé lo justo para que ese discreto capital no se deprecie, pero sin especular con él buscando réditos a partir de especulaciones que sabes obscenas. El lujo de no tocar el dinero.

                                    *     *     *

Hay libros que nos llevan tan, tan lejos
que son más que volúmenes velámenes.

                                    *     *     *

Acumula en su biblioteca
muchos libros sobre el desprendimiento.

                                    *     *     *

ÚLTIMA HORA

El mirlo emite
su viejísima nueva:

las seis en punto
de la eternidad.

(Era más extenso, pero a veces el nido del poema se hace quitándole ramitas, no añadiéndolas)


No hay comentarios: