miércoles, 30 de marzo de 2011

Noticia bomba




Se siente uno (nótese el uso de este "uno", tan adecuado a lo que sigue) como un periodista avezado, un intrépido reportero, un cronista de primera. Si no primicia, tiene en las manos una noticia bomba. Y corre -corro- a difundirla. A cinco columnas si las hubiera.

Resulta que Andrés Trapiello estrena web, en la que se incorpora un blog. El autor de Salón de pasos perdidos, el diario literario más importante en España en las dos últimas décadas, se pasa (sin abandonar los libros, se entiende) al blog, a estos cuadernos de bitácora. Lo explica en el mensaje de correo electrónico que ha enviado a algunos amigos: "En cuanto al blog, iré colgando en él algunos escritos, propios y ajenos, papeles, fotos que suelo hacer en el Rastro, esas cosas, aunque no sé con qué cadencia".

Y cierro este flash informativo para salir corriendo, como gato encerrado que encuentra una rendija abierta, a visitar la casa virtual de Trapiello. Seguiremos informando.


lunes, 28 de marzo de 2011

Saldrá por mi cumpleaños





El boletín de novedades de Tusquets para el segundo trimestre del año ya anuncia el tomo con que cierro mi biografía de Luis Cernuda. Será en mayo, justo cuando cumpla los cuarenta (disculpad la coquetería de quitarme años, pero es que se me ha pegado del biografiado...)

(Y perdonad también a este traductor de Los viajes de Gulliver por el tamaño liliputiense de la letra en la página reproducida. Se puede leer más desahogadamente en la p. 25 del catálogo, descargable aquí).




Escrito ayer



Refrescó. El cielo se cubrió, pero en las alturas seguían volando las aves, alguna paloma, algún mirlo que se había sacudido la pereza y abandonado su cabotaje para ir más alto y seguido. Y vinieron los versos:

Cielo plomizo.
La silueta del pájaro
se desdibuja.


domingo, 27 de marzo de 2011

La otra fiesta de la primavera



El pasado viernes acudí por segunda vez a la tertulia Los Mercuriales, con tan provechoso resultado como es el de afianzar el aprecio de los que ya son amigos y el ensanchar el círculo de los conocimientos. La crónica se da, y muy bien, aquí.
Como apéndice de la misma, y ya que en la segunda parte del partido (más breve) jugaba en casa, referir que entramos en el pub con nuestras pintas de intelectuales y salimos con otras pintas entre pecho y espalda. Buena conversación, noticias de proyectos, risas y parabienes por la amistad sin necesidad de caer en título inaugural de Claudio Rodríguez. La noche parecía de F. Scott Fitzgerald, en verso prestado de Keats: Tender is the Night. En las aceras, borrachos ellos sí (por su aroma), también los azahares hacían tertulia.



sábado, 26 de marzo de 2011

Sistemáticamente



Iba a dedicar unas líneas a esta gran granja porcina en que se ha convertido España, en particular las noches de los viernes y sábados (curiosamente días sagrados para las religiones que lamentablemente no pueden comernos) y me encuentro con esto. Nada nuevo bajo la noche: recuerdo dos casos anteriores.
Ya inicialmente es una aberración lo de los batallones y macrobatallones que se adueñan de pueblos y ciudades con esas bolsas cargadas más de ociosidad y mala leche que de alcohol y entretenimiento. El nuestro es un país de ruidosos y malos bebedores, eso ya parece inevitable y no nos rasgamos las vestiduras ante la toma de unas copas de más y con ellas la de las calles. Vale. ¿Pero por qué sistemáticamente, con aplicación más digna de otros fines chicos y chicas que además han recibido la llamada Educación para la Ciudadanía arrojan todas sus miasmas al suelo, aunque haya papeleras a dos metros? Aquí, lo de reciclar las bolsas y evitar el plástico vale para todos menos para los referidos cochinos y cochinas. No me escandalizo. Es natural. ¿Cómo rebelarse contra la ley de la gravedad? Hacia esto nos hemos ido hundiendo. Ahora, a lo mejor resulta que aún nos queda un atisbo de humanidad y merecemos otras leyes, y otras normas, y otros gobernantes.
Lo dicho, un país de cachorros que en vez de dar en simpáticos perritos o gatos dan en esto cada vez más frecuentemente: cerdos. Y algunos, además, alimañas.


jueves, 24 de marzo de 2011

Afán de permanencia



Las dádivas de esta inaugurada primavera me han traído el hermoso volumen cuya cubierta aquí arriba se reproduce, de factura tan sobria como cuidada. Reúne una selección de las entradas de este blog, y en él se agavillan líneas sobre las literaturas célticas, sobre Miguel Hernández, sobre Safo o Rafael Lasso de la Vega. No se elude la incorrección política, ni el riesgo de poner en español a María de Francia, o de homenajear de una forma bien peculiar a Shakespeare. Y mejora con la participación de Cirlot o de Federico García Lorca.
¿Qué voy a decir yo, que soy el padre de la criatura? Las gracias, claro, al editor Javier Sánchez Menéndez. Y muy en alto la expresión de mi satisfacción por coincidir en el catálogo de colección tan peculiar con -por ceñirme a los autores de los últimos títulos- Enrique García-Máiquez, José Manuel Benítez Ariza, Fernando Valls, Felipe Benítez Reyes y Enrique Baltanás.
Afán de permanencia llegará en los próximos días a las librerías. Más información, aquí.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Charla sobre Cernuda




Cuando ya falta poco para la publicación del segundo tomo de mi biografía de Cernuda, desde la Biblioteca "Infanta Elena" de Sevilla me han invitado a hablar del poeta. Me centraré en los años en que vivió en España, pero también, cómo no, daré un pequeño adelanto de mi investigación sobre sus años de exilio.



Concierto en el Círculo




(Tríona Marshall interpretando "Carolan's Farewell to Music" seguido del "Carolan's Concerto" junto a los Chieftains)

El lunes por la noche se celebró en el Círculo de Bellas Artes de Madrid un concierto de música irlandesa, baile incluido, con motivo de la visita oficial de la presidenta Mary McAleese. Y allí que fuimos para escuchar a ese ramillete de excelentes músicos y ver el trote y los danzarines pasos y disfrutar, además, del invitado especial Carlos Núñez, recién regresado de su actuación en el National Concert Hall de Dublín. Núñez tuvo ocasión de deleitar con su virtuosismo no sólo con la gaita sino también con una vertiginosa flauta feérica que sabe tocar a una velocidad sin duda superior a la de la luz. Y, claro, deslumbró.
Pensaba uno que el momento de mayor emoción de la noche se lo había deparado la interpretación que la arpista Tríona Marshall hizo del "Carolan's Farewell to Music", la pieza que se cuenta que el gran músico ciego compuso en su lecho de muerte. La tocó como solía hacerlo el difunto Derek Bell, y realmente fue emocionante. Hace muchos, muchos años, compuse este breve poema sobre esa joya:

SU ÚLTIMA PIEZA


Cuatro minutos y veinte segundos

guardan en sí la luz de su existencia,

belleza que contiene la belleza

como el arpa su son, madera y aire.

Es el adiós de Turlogh O’Carolan

a su vida, a su música.

Sereno muere quien nos dejó su arte.


Pensaba, decía, que esa humedad en los ojos era el momento cumbre de la noche. Y al igual que la arpista unió la lenta pieza a la airosa y rutilante "Carolan's Concerto", la magia, de la lágrima al júbilo, alcanzó al discurso de la presidenta, quien al hablar de los lazos entre España e Irlanda, haciendo hincapié en la literatura, destacó mi reciente traducción de la Poesía reunida de W. B. Yeats y cómo ha permanecido durante meses encabezando la lista de libros más vendidos en España, y entonces pronunció mi nombre e hizo que me levantara para -qué ocurrencia- darme las gracias, cuando soy yo quien tiene tanto que agradecer a Irlanda y a Yeats. Y ya también, por estas jornadas inolvidables, a la embajada de Irlanda en España y a la propia presidenta McAleese, una mujer que demostró ser una brillante oradora.
Lo esencial de su mensaje fue destacar que a pesar de la actual e importantísima crisis económica, el pueblo irlandés ha sorteado graves dificultades en el pasado (realmente su historia es una carrera de obstáculos contra las adversidades) y que saldrá airoso de la presente. No está mal dar unas palabras de ánimo cuando todo el horizonte está negro. Lo puso un poco más verde, de un verde a la par irlandés y esperanzador. La noche anterior, conversando con Adrian O'Neill, su secretario general, me decía éste que el pueblo se había echado este año a la calle a celebrar San Patricio con más ardor si cabe (y el día soleado contribuyó), con ganas de dejar atrás los muchos meses de depresión no sólo económica sino también anímica y, haciendo de tripas corazón, voluntad de encarar con fuerza la crisis. Por cierto, que es más que loable que toda una jefa de estado en viaje oficial haya viajado a Madrid en vuelo regular de la compañía Aer Lingus.
Tras el discurso, en la recepción, pude charlar con los amigos Diarmuid Hayes y Carmen Cepeda y con profesoras de la National University of Ireland en Maynooth, que ha comenzado un programa de estudios irlandeses en colaboración con la Universidad de Alcalá (que ayer entregó su medalla de oro a la presidenta), con la traductora cinematográfica Deirdre McCloskey y con el cantante de sean-nós Micheál Ó Catháin, un hablante nativo de Connemara cuya abuela fue maestra en la misma pequeña escuela en que enseñó el gran escritor Máirtín Ó Cadhain (que no era familia, a pesar del parecido apellido, aunque no es raro que en Irlanda la gente esté vagamente emparentada, pues todo el mundo parece conocer a todo el mundo). También felicité a los músicos y a la pareja de baile: ella, Zara Curtis, ha sido la primera bailarina de Riverdance. Ya vestida de civil, embutida en un vistoso vestido de punto, desplazaba formas y curvas de los años cincuenta. A más de uno se le iban los ojos tras ella más que las manos a las bandejas de queso ofrecidas por Bord Bia, el organismo dedicado a la promoción de los alimentos irlandeses. Quien así lo quiso también pudo aclararse la garganta (o lo contrario) con vasos del whiskey Tullamore Dew.
Buen colofón, sin duda, de las celebraciones del día de San Patricio. Con esto pongo punto y final a estas crónicas irlandesas, aunque estoy seguro de que no tardará Irlanda en volver a asomarse al blog. Esta hibernofilia es irremediable.




lunes, 21 de marzo de 2011

En el Día Mundial de la Poesía



Anoche, en la residencia del embajador de Irlanda, la velada tuvo un aroma literario. También lo ha tenido de algún modo el almuerzo ofrecido hoy por los reyes de España, transmutado don Juan Carlos en ard-rí, rey supremo de la isla, aunque sólo sea por un -glorioso- día en la tierra en la que se refugiaron los O'Neill y los O'Donnell. Pero vamos por orden: primero, la cena.
El embajador, Justin Harman, y su esposa Carmen Casey, quisieron agasajar a la presidenta y sus invitados con un menú con vínculos literarios, y escogieron para ello pasajes de Cervantes y Swift, con versos de Heaney y un homenaje a Joyce. Entre la docena larga de asistentes estaba el actor y director teatral Denis Rafter, y el biógrafo de Federico García Lorca, Ian Gibson. En una mesa de café, frente a botellas de buenos whiskeys de la tierra, un ejemplar de la Poesía reunida de W. B. Yeats.
Hoy en su discurso, el rey ha citado a Mangan y su "My Dark Rosaleen", y a Heaney en un verso suelto. Hemos vuelto a departir con Gibson, evocando a Antonio Machado y el palacio de las Dueñas de Sevilla. Hemos tramado con Rafter, que mañana sale para Almería a recitar a Shakespeare, alguna actividad que espero compartir aquí en fecha no muy lejana. Y de la poesía pasemos a la música: hay cosas que emocionan, por ejemplo haber charlado hace un rato de Derek Bell, el difunto arpista de los Chieftains, con alguien que tantas veces compartió escenario con ellos, Carlos Núñez, que va a tocar dentro de un rato junto a músicos irlandeses en el Círculo de Bellas Artes. O haber recordado también con Núñez hoy, y con la esposa de Rafter anoche, los orígenes del espectáculo Riverdance, que como Antonio Machado surgió "donde madura el limonero": ante el éxito de la Seville Suite compuesta para la Expo '92, cuyo pabellón irlandés comisionaba Rafter, Bill Whelan puso en marcha el exitosísimo e imitado Riverdance, cuya primera bailarina, Jean Butler, dejó los ictus de sus zapatos de baile como un poema que no ncesitaba traducción en el Teatro de la Maestranza hace diecinueve años.
Tierra de poetas y de santos, Irlanda. Y escribiendo de esto, se me ha ido precisamente el santo al cielo. Corro a ocupar mi butaca frente a las gaitas y los violines.




domingo, 20 de marzo de 2011

En Madrid, digo, en Irlanda




Qué poco se tarda en llegar a la estación un domingo por la mañana. Y qué poco en cubrir los cinco centenares de kilómetros que separan Sevilla de Madrid si se va entretenido oyendo música y leyendo la prensa. En Santa Justa he comprado un ejemplar del Sunday Independent, el hermano dominical del Irish Independent, tan flojo. No me gusta ninguno de los dos; y aunque el segundo encarte los miércoles (pero sólo para los ejemplares distribuidos en Irlanda) el periódico en gaélico Foinse, no tiene empacho en omitir toda la semana una característica de la ortografía del idioma irlandés, la tilde (la fada, que marca como su nombre indica no el acento sino las vocales largas). Pero, en fin, quería tener noticias frescas sobre las que poder entablar conversación esta noche si es necesario.
En la página 3 aparece el presidente del festival de San Patricio (sí, festival de toda una semana porque ya un día no parece suficiente) dando dos besos y abrazando a la presidenta de Irlanda Mary McAleese en un gesto que ha parecido extemporáneo y ajeno al protocolo. No parece habérselo tomado a mal la presidenta (an Uachtarán, con tilde) aunque el periodista apunta que fue un gesto more Gallic than Gaelic. Prometo ser mucho más comedido esta noche cuando cene con ella, y en todo caso seré more Gaelic than Gallic: si se tercia, pronunciaré las cúpla focal de rigor, alguna frasecilla en irlandés.
El caso es que aquí estoy en un soleado Madrid preparándome para asistir a la lectura del poeta Paul Muldoon en el Ateneo, a un par de manzanas de donde escribo, y dispuesto para salir de allí pitando a la cena, con corbata de tréboles y la tricolor en la solapa, ansioso de mostrar la cartulina con el arpa dorada a los gardaí (de nuevo con fada) que presumo custodiarán la puerta de la residencia del embajador.
Iré dando cuenta aquí de las actividades de estos días. No tengo claro por qué se me ha concedido el honor de asistir a este comienzo de primavera irlandesa en Madrid, y se me ocurren nombres de personas que tanto lo merecerían como yo (sin ir más lejos, Chesús Yuste, el divulgador de all things Irish desde su blog Innisfree1916). Pero pienso que no voy solo: me acompañarán en el taxi que pasando por la verdecida Puerta de Alcalá nos lleve a la cena Jamie O'Neill y Flann O'Brien, Jonathan Swift y los poetas antologados en Antiguos poemas irlandeses, el W. B. Yeats que publiqué el año pasado y el Liam O'Flaherty que sacaré este año. De cara a la austeridad a la que se ve obligada la isla, menos mal que los escritores no suelen comer mucho: no hay salmones en los ríos de Irlanda, ni filetes de buey en sus prados, que puedan dar abasto con la riqueza que en esto se gasta la isla. Lo ha dicho Bill Clinton (por una vez hablando con razón) en un discurso que daba el otro día a propósito de los altibajos del Tigre Celta en su peor recesión: "Si amábamos a Irlanda no era por su éxito económico, sino por lo verde de sus paisajes, por sus poetas y prosistas, por su música".
Me late el corazón como un bodhrán (de nuevo con tilde). Más que el que toca Kevin Conneff con los Chieftains en el sello que ilustra esta entrada.




sábado, 19 de marzo de 2011

El desfile del Día de San Patricio



Se puede ver aquí el programa especial de la RTÉ (la televisión pública irlandesa) que reocge el desfile del Día de san Patricio en Dublín.

viernes, 18 de marzo de 2011

El mirlo en el arbusto


Mientras cantan los pájaros (título de Pablo García Baena), pues ya lo hacen cuando va a amanecer, recuerdo los que anidan en los manuscritos irlandeses medievales. Éste en particular lo hace en el margen de una página del códice conocido como Leabhar Breac y luego ha revoloteado salvando siglos -¿pero qué son los siglos para un mirlo?- hasta otra de mis Antiguos poemas irlandeses (Gredos,
2001):

EL MIRLO EN EL ARBUSTO

Ay, mirlo, qué bien estás
donde está tu nido en el arbusto.
Ermitaño que no tocas campana
melodioso, dulce y calmo es tu silbo.


miércoles, 16 de marzo de 2011

Lorca en Connemara




Sí, Federico García Lorca en Connemara, la región de habla irlandesa al oeste de Galway, en Irlanda. No es que el de Fuentevaqueros pisara la turba de aquella región pelada. Pero Liam O'Flaherty lo hace protagonizar el último relato de su colección de cuentos en gaélico, Dúil (Deseo, 1953). Allí, en "La estafeta", tres desconocidos llegan en un automóvil y revolucionan una pequeña localidad cuando quieren enviar un telegrama a Los Ángeles y el texto, en español, no es más que el famoso "Muerto se quedó en la calle/ con un puñal en el pecho./ No lo conocía nadie". Máirtín, el sobrepasado telegrafista, objeta que cómo sabe él que esas palabras ininteligibles no son obscenidades... He traducido el volumen y antes del verano la editorial Nórdica lo pondrá en librerías.
Liam O'Flaherty visitó España a principios de los años treinta y salió despavorido de Sevilla, donde había proyectado permanecer seis meses o hasta finalizar la novela que por entonces estaba escribiendo. La capital hispalense le pareció una ciudad ruidosa y maloliente (si bien menos que Cádiz) y prefirió Madrid y las pinturas del Prado, en particular las de Goya; y luego, en Toledo, las del Greco. Lo cuenta en su autobiografía Shame the Devil, cuya primera edición es de 1934. En Sevilla se alojó en un hotelito de la calle O'Donnell, que no es mal nombre de calle para hospedar a un irlandés.
Lorca es el más traducido de los poetas españoles, y andando el tiempo fue llevado al inglés por Michael Hartnett, otro irlandés que vino a España y que compuso parte de su obra en gaélico (a partir de Farewell to English). El título, Gipsy Ballads. De Hartnett escribió Seamus Heaney que era "el Lorca de Limerick".
Al gaélico ha sido traducido por Máire Mhac an tSaoi, cuya versión de "La casada infiel" ("An bhean mhídílis") ha inspirado a Nuala Ní Dhomhnaill un poema homónimo.
E irlandés ha tenido que ser el autor de la mayor biografía de Lorca: Ian Gibson.





martes, 15 de marzo de 2011

Libros irlandeses en España, dos muestras


Chesús Yuste


En estos días previos a San Patricio, cómo no recordar nuevamente la riqueza de la literatura irlandesa. Uno ha traducido obras de no pocos autores de allí, en volúmenes cuyas cubiertas ilustran la columna de la derecha como medallas de una hibérnica pechera, y en colaboraciones dispersas por revistas y suplementos. También, en su faceta de editor, ha publicado algunos títulos que tienen que ver con la isla. Uno de los primeros que vio la luz en la colección Orfeo de Paréntesis fue el Cuchulain de Muirthemne, de Lady Gregory, en excelente traducción de María Luisa Balseiro y con prólogo de W. B. Yeats. Y en la otra colección literaria del sello, Umbral, la muy entretenida novela policiaca (eso y mucho más, como en las mejores del género) de Chesús Yuste, un aragonés enamorado de Éire que ha unido a la pasión una narración de primera. La mirada del bosque, su libro, es ya el título más vendido de la colección. Como uno de aquellos scotti pregrinantes que iban con sus códices por Europa, Chesús va presentando su libro por media España (de la que, no olvidemos, procedía la tribu de Míl, que arribó a la Isla Esmeralda según la mitología)
Cuando este jueves brinde por el barbado santo, y por la isla a la que representa, lo haré también por el libro de la trasladadora de aquellas historias de la edad heroica irlandesa y por este casi habitante de las islas Aran en el que ha arraigado esa devoción por el mundo con que la primera encandiló a Yeats. A él y a éste y al otro y al de más allá. ¿Qué tiene Irlanda que a tantos enamora?


lunes, 14 de marzo de 2011

Camino de San Patricio


El poeta irlandés Paul Muldoon



Este jueves, día 17 de marzo, los irlandeses celebran (y más lo celebramos incluso los que sólo lo somos de corazón) la festividad de San Patricio, el patrón de la isla. Este año viene cuajado de actividades en España, adonde el domingo llega la presidenta, Mary McAleese, ya en la fase final de su mandato. En Irlanda, el cargo de presidente, ocupado por primera vez por el estudioso de la literatura vernácula del país, Douglas Hyde, se renueva cada siete años. Reelegida en 2004, McAleese va camino del decimocuarto. Este mismo año se convocarán elecciones y ya habrá tiempo de ver si accede al puesto quien parece favorito en las encuestas, el senador David Norris, un ferviente entusiasta de la literatura, en particular la de James Joyce (no es casualidad que Dublín lleve a gala la capitalidad literaria de Europa).
Y hablando de literatura: la misma tarde que llega la presidenta, y como para estrechar los lazos entre nuestros países, en el Ateneo de Madrid tendrá lugar una lectura de la poeta española Clara Janés y del poeta irlandés Paul Muldoon, quien para muchos es el más relevante poeta nacido en Irlanda desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial (Seamus Heaney nació en 1939, el año en que estalló el conflicto).
Habrá más actos estos días, y desde aquí los iremos glosando. Baste decir ahora que la Puerta de Alcalá lucirá el color verde con motivo de las celebraciones de San Patricio y durante la visita oficial de la presidenta. En eso, el monumento madrileño se une al selecto club del que también formarán parte el Empire State neoyorquino o el London Eye sobre el Támesis. También, para no ser menos, este blog se viste durante toda una semana de verde.


domingo, 13 de marzo de 2011

Tsunami (y 3)



Los seres van

recobrando sus vidas

(pero no todos).



Indiferente

al nuevo eje terrestre,

sale la luna.


sábado, 12 de marzo de 2011

Tsunami (2)


El día siguiente


Algas los árboles.
En el agua estancada,
los nidos fango.



De su escondrijo,
el perro reaparece.
Como la tierra.



Dos gatos duermen
en el tejado en ruinas.
Uno bosteza.


jueves, 10 de marzo de 2011

La fotografía prerrafaelista



En el Museo de Orsay, junto al Sena, se ha inaugurado una exposición sobre aquellos victorianos, padres de la fotografía artística, que querían para sus placas pareja poesía a la de los lienzos. Precisamente ayer dejaba aquí una reseña de mi Viaje sentimental por Inglaterra, donde aparece en Oxford Lewis Carroll (Charles Dodgson), uno de estos fotógrafos insignes. Por otra parte, en El coloso, una de las novelas que he traducido, Ann Harries hace desfilar a John Ruskin, que tanto influjo tuvo sobre el movimiento, o al propio Lewis Carroll.
En la foto que ilustra esta entrada, una sugerente obra de Julia Margaret Cameron, rara avis, entre tanto hombre. Y en este enlace, una presentación en español de la exposición recién abierta al público, que ostenta en su título, como en el arte de la época, esa pareja tan bien avenida: el amor y la muerte.



miércoles, 9 de marzo de 2011

Viaje sentimental (un eco)


En el número de marzo de la revista Historia de Iberia Vieja (me encanta el nombre) se ha publicado, firmada por Alberto de Frutos, una reseña de mi Viaje sentimental por Inglaterra:


DE LECTURAS Y EMOCIONES

Cualquier lector que planee viajar próximamente a Inglaterra o Gales debe leer este libro…, y los que no, también. Su autor, Antonio Rivero Taravillo, no ha escrito una guía al uso para orientarnos sobre los locales de moda o los precios de las copas, sino, como su propio título indica, un “viaje sentimental”, a la manera de aquel que emprendió Sterne por Francia e Italia.

Ingeniosa y amena como la obra de ese subversivo, Viaje sentimental por Inglaterra es una cariñosa ofrenda a un territorio que su autor conoce a la perfección; y es que “el viajero sentimental es, se me ocurre, aquel que recorre lugares que de alguna forma ya estaban inscritos en su alma (…)”.

El periplo comienza, como no podía ser de otra manera, en la terminal de un aeropuerto y sigue en Londres y sus alrededores, para continuar por Cornualles, Gales, la región de los Lagos, la Nortumbria de Borges, York…

Bibliófilo incorregible, Rivero traza en estas páginas un mapa por los momentos estelares de la literatura, y sitúa algunas de sus capitales en los versos de Shakespeare, el citado Borges, Wordsworth, Keats y muchos otros, pintores como él de esos paisajes que se mueven entre el mito y la realidad, entre la Silla de Arturo y la crudeza de las minas hoy cegadas de Gales.

Pero no es este Viaje sentimental un devocionario de referencias, sino un libro muy personal, escrito con voz propia. Quien lo toca, está tocando a un hombre. Y el hombre Rivero es un tipo gracioso, irónico (“se ufana Christ Church de haber dado en los últimos doscientos años un total de dieciséis primeros ministros a la nación, algo que a tenor de la política de estos más bien debería soportar discretamente en silencio como un baldón que avergüenza”), caudaloso en anécdotas (la vida del coleccionista de libros Richard Booth daría para un tomo de muchas páginas) y muy riguroso en la exposición de datos.

Como a los buenos poetas, a Rivero le basta un solo adjetivo o un certero sustantivo para mostrar lo que piensa. Así, nos habla del “perverso” tratado de Utrecht de 1713, de las “majaderías” de Sabino Arana o del “ridículo” de la Academia sueca que premió a Churchill con el Nobel de Literatura; y, en fin, que no hace falta más, salvo leerlo.


ALBERTO DE FRUTOS

Viaje sentimental por Inglaterra

Antonio Rivero Taravillo

Almuzara. Córdoba. 160 págs. 16 euros.

martes, 8 de marzo de 2011

Estrella fugaz


Lo considero un borrador, aún no creo que esté terminado:

ESTRELLA FUGAZ


Qué desatino

ingenuamente antropocéntrico

el llamarte fugaz.


Duras lo que nosotros,

con quienes velozmente sigues

el rumbo a las cenizas.


Por el azogue fiel del cielo,

eres reflejo breve:

nuestro espejo de sombras.






lunes, 7 de marzo de 2011

Zorrilla, 21




Quedo con Julio Manuel de la Rosa, de quien vamos a publicar en Paréntesis un volumen de relatos, La sangre del Sur. Siempre es un placer charlar con escritores mayores que uno: al magisterio le viene añadida la riqueza de las anécdotas, la transmisión oral de sucedidos, como era usanza antes de los tiempos de Internet y las tertulias en las redes sociales.
De un viaje suyo a Madrid, a finales de los años cincuenta, me ha contado la visita a Azorín en la casa de éste en Zorrilla, 21. Eran otros tiempos. Hoy se puede encontrar casi todo a través de Google. Entonces, no poco a través de la guía telefónica. José Martínez Ruiz no aparecía en la guía por la M, sino por su seudónimo: en la A de Azorín. Y así lo telefoneó para solicitar audiencia. Y allí lo halló, al final de un pasillo, junto al cuadro de Zuloaga.

domingo, 6 de marzo de 2011

En la biblioteca de Joaquín Sabina




Me quedo de piedra al ver en el programa de televisión "Página 2" que Joaquín Sabina tiene en las estanterías de la biblioteca de su casa un ejemplar de la primera edición de Ulysses, de James Joyce. Y que además está firmado por el propio Joyce, en aquel año de 1922 en que apareció, y dedicado a su editora, Sylvia Beach. El volumen está encuadernado, seguramente en piel, pero he podido ver la cubierta original de color verdiazul egeo. Hace dos años un ejemplar de esa primera edición (y no dedicado por su autor) alcanzó en una venta en Londres el precio de 275.ooo libras. Lo veo mientras en este mismo ordenador en que escribo suena el cantante irlandés Luka Bloom, hermano de Christy Moore. Bloom tomó como nombre artístico el título de la célebre canción de Suzanne Vega y el apellido del protagonista de Ulises. Suena, decía, o mejor sonaba, pues le he pedido silencio para oír al Sabina mudado en bibliófilo. Yo también me he quedado sin palabras.
Al parecer, Vargas Llosa tampoco daba crédito, hasta que visitó la casa para corroborarlo y, paronomásicamente, arrobarse.
A pesar de la crisis económica, y aunque el libro, un ejemplar único, tiene un valor incalculable, no creo que en el hipotético caso de que saliera a la venta lo hiciera por menos de 500.000 euros.


sábado, 5 de marzo de 2011

Yeats en Clarín


El joven poeta retratado por su hermano Jack


Vicente García firma en la revista Clarín una buena reseña de mi traducción de la Poesía reunida de W. B. Yeats, volumen que sigue ocupando el primer o el tercer puesto, según las fuentes, entre los más vendidos de poesía en España.



jueves, 3 de marzo de 2011

El nuevo libro de Eloy Sánchez Rosillo



Lo veía el otro día en el boletín de novedades de Tusquets para este primer trimestre del año, y hoy Fernando Valls da la primicia en "La nave de los locos": Eloy Sánchez Rosillo publica un nuevo poemario. ¡Albricias! Aquí se puede leer un -magnífico- poema.
De Eloy leí hace años la recopilación de su poesía en La Veleta, y luego ya todo lo suyo. Manejé su libro sobre Cernuda que publicó la Universidad de Murcia, y en el Museo Ramón Gaya de esa ciudad tuve el placer de conocerlo cuando leí allí, hará ocho años. La segunda vez que coincidí con él fue precisamente la noche que conocí a Fernando, en la inolvidable fiesta del 40 aniversario de Tusquets. Me emocionó entonces volver a estar con un poeta al que admiro. Se me hacen largos los días hasta tener el libro en mis manos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Con Basho





En julio de 1954, se inauguró en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México una exposición de grabados japoneses, y Octavio Paz dio una conferencia, «Algunos aspectos de la literatura japonesa», que llenó a rebosar la sala Manuel M. Ponce y de la cual saldría algo después la traducción de Sendas de Oku. Muy probablemente, Luis Cernuda, ya asentado en la capital azteca, acudió a esa conferencia.
Hoy, el biógrafo de éste ha leído, y disfrutado enormemente, De camino a Oku y otros diarios de viaje, que alguien que conoce bien la obra de Paz ha vertido al español, reuniendo por vez primera en nuestra lengua todos los periplos de aquel poeta japonés que como Pessoa, también traducido por Paz, adoptó diferentes nombres hasta parar en Basho, que significa bananero (por el que plantó ante su puerta un discípulo).
Ha fatigado ediciones Aguado, y ha hallado en ellas, en los diversos idiomas occidentales en que traen al alfabeto latino a Basho, el común denominador de su poesía, incluyendo los poemas ensartados en los relatos, como perlas de una enhebrada narración. O de varias, pues son seis los viajes recogidos, más otros escritos que los complementan.
Pocos conocen en España como Jesús Aguado las tradiciones orientales (y su fertilización en la poesía occidental, de la que da muestra su libro sobre los poetas de la generación Beat y Oriente). Siendo además él mismo un sobresaliente poeta no es de extrañar que el libro resulte una delicia, un pasaporte de más páginas que las habituales en un exceso de papel, leve al cabo, que se justifica porque no sirve para viajar sólo en el espacio (al Japón), sino también en el tiempo (al siglo XVII). Y más aún, a una sensibilidad delicada, que hermosea los versos, transfigurándolos, y da composiciones como ésta, qué escalofrío:

El mar oscuro.
Pasa graznando un pato.
Sombra en la sombra.


martes, 1 de marzo de 2011

Un descubrimiento


El Atlántico desde Cacela


Hemos pasado el puente en el Algarve, en los alrededores de Tavira y en la Ria Formosa, paseando por el mercado de Olhao, montados en el trenecito de Pedras d'el Rei, leyendo sobre la arena indolente del Atlántico. Ya de regreso, el descubrimiento de uno de los pueblos más bonitos -y líricos- que hemos conocido en los últimos años. Me refiero a Cacela Velha: la cal con el añil, la fortaleza, las vistas sobre el mar y los bajíos, las terrazas de flores junto al cementerio enhiesto, la iglesia, la plaza, las callejas.
Las calles de Cacela gozan de azulejos con versos de poetas, y a éstos hay dedicados calles, como la Rua Eugénio de Andrade, de quien no hace mucho repasaba uno la correspondencia con Luis Cernuda. De aquí han sido poetas que han escrito en árabe y en portugués. Y sobre ella la gran Sophia de Mello Breyner Andressen dejó estos versos que traigo a la lengua de este lado del Guadiana:

Las plazas fuertes fueron conquistadas
por su poder y fueron sitiadas
las ciudades del mar por la riqueza.
Sólo Cacela
deseada ella fue por su belleza.