domingo, 31 de mayo de 2009

El Ciervo de junio


El Ciervo, revista mensual de pensamiento y cultura, tuvo la extravagancia de pedirme hace unos meses un texto sobre mi biblioteca, que de común acuerdo, y para hacerlo aún más extravagante, decidí ceñir a los temas célticos. Ahora aparece el artículo en su número de junio. No es injustificado que una publicación que se presenta bajo esa advocación publique unas líneas sobre libros en los que esos hermosos mamíferos abundan y entrechocan sus astas, lo mismo en Escocia que en Irlanda. 

Como estos días traduzco a W. B. Yeats, y en homenaje  a El Ciervo, dejo aquí el comienzo de un bello poema narrativo del Nobel irlandés, "Los dos reyes", perteneciente a su libro Responsabilidades (1914):

LOS DOS REYES

 

El rey Eochaid fue, una tarde, a un bosque

al oeste de Tara. Hacia su reina

yendo al galope, adelantó a sus hombres

cansados de luchar, que con ganado

cautivo caminaban por el lodo,

y donde el hayedo era una luz verde

con el azul de la hiedra sobre el suelo,

halló un ciervo más blanco que la nata,

del color del océano los ojos.

Pues cortaba el camino y parecía

más alto que cualquier ciervo del mundo,

sentóse en su caballo tembloroso

y luego picó espuelas; pero el ciervo

se inclinó y corrió hacia él; pasó rasgando

la ijada del corcel. Tambaleándose,

el rey sacó su espada y con la punta

al ciervo señaló. Cuando chocaron

asta y acero, el asta resonó

como si fuera plata, con un ruido

terrible, musical y milagroso.

Enzarzada aquel asta con la espada,

tiraron y lucharon como un ciervo

y un unicornio, juntos, que pisaran

los Montes Africanos de la Luna;

hasta que al fin las dobles astas, vueltas,

dieron sobre la sola, atravesando

del corcel las entrañas. El rey Eochaid

dejó caer la espada, y entre sus recias

manos tomó las astas y miró

con fijeza a los ojos verde mar,

y de aquí para allá fueron sus pasos

hasta que todo se sumió en el cieno.

sábado, 30 de mayo de 2009

Un poema de Bárbara Pulido

 

Continuando con la publicación de poemas de mis alumnos del taller de poesía, traigo hoy aquí éste de una silenciosa y sabia poeta, que prefiere expresarse con el verso y en él vuelca su sensibilidad pasada por la reflexión, como muestran esas precisas frases parentéticas que jalonan los versos.


Pierdes, añoras

 

Pierdes, añoras

cada

instante

que mutila la existencia

hace años.

Escapas a esa mano

(protectora) que

sobre tus hombros

(desvalidos)

como lluvia

(persistente)

golpea

(ociosa)

contra tus ojos

(enfebrecidos)

de ternura.

Pierdes, añoras

la añoranza

de poder

zambullirte.

Sigues a su lado

porque sabes del color

de la mirada

porque si hay

como hoy

delirio, tierra y cielo

porque un día das

la vuelta y tu

espalda seduce

esa luz pálida, opaca

y (ardiente) que

tal vez te envolvió,

tal vez.


viernes, 29 de mayo de 2009

Cuarenta años de Tusquets

La editorial Tusquets, en cuyo catálogo es para mí tanto un honor como una responsabilidad ver mi biografía de Cernuda, cumple este 2009 cuarenta años de vida, es decir, de libros.
Hace unos días me llegó un hermoso volumen conmemorativo, un delicioso álbum con textos, cubiertas, carteles, meditaciones, la historia de ese sello en que todos hemos soñado en publicar y un día, seguramente por azar, publicamos algunos. A Beatriz de Moura, alma de Tusquets con Antonio López Lamadrid, la entrevistaba ayer viernes El Cultural.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Más reflexiones sobre los libros electrónicos


- El libro (en papel, como lo conocemos) es un excelente objeto de regalo. Una razón más por la que creo que el libro electrónico no eliminará al físico. Esto es particularmente aplicable a países como España, en los que no son tantos los lectores habituales y donde está demostrado que las mayores puntas de ventas (Navidad y Sant Jordi) obedecen a momentos en que se compran libros para regalarlos.

- Ando estos días con el proyecto de reformar mi estudio y conseguir mayor espacio de almacenaje de libros. En tanto me preparan el presupuesto, me pregunto cómo podré leer una vez que quede tuerto, dado que las estanterías me costarán un ojo de la cara. Calculo que la broma equivaldrá al precio de quince o veinte Kindles o Sony E-Readers. 

- El noventa por ciento de los que escribimos en blogs o frecuentamos Internet tendremos un dispositivo de lectura de libros electrónicos dentro de tres o cuatro años. Y compraremos títulos para descargar en el cacharro. Ahora bien, ¿qué pasará con los libros que ya tenemos? No se evaporarán y tendremos que simultanearlos con los nuevos formatos. 

- Se va a dar una especie de bilingüismo inverso, una suerte de "bivisualización". Leer un libro de creación literaria en formato electrónico será como leer una traducción. Hacerlo en papel será como leer el original, y es cierto que quienes conocemos alguna lengua aparte de la materna preferimos por lo general leer el original. Pero también a veces nos gusta prestar atención a las traducciones (esto es especialmente así en el caso de la poesía, donde se pueden sentir nuevas experiencias mediante la recreación). También por otras razones (portabilidad, ahorro de espacio, posibilidad de ampliar el tamaño de la letra) puede que en algunos casos prefiramos leer en tinta electrónica.

-Quien va creando una gran biblioteca, antes o después (él o sus herederos) se desprenderá de parte de sus títulos, siquiera para hacer hueco a otros ejemplares. No parece sin embargo que sea posible la reventa libros electrónicos, su paso a la almoneda o al librero de viejo. ¿Y en qué formato recibirán los reseñistas, los críticos, los títulos para su labor? ¿Se verán privados de la inconfesable venta de muchos de éstos a libreros de lance?


martes, 26 de mayo de 2009

El océano y la piedra



Hacía algunos días que no hablaba de Irlanda y, claro, me asfixiaba. Tenía que subir a la superficie. Manolo Lombardo se ocupa en el Diario de Sevilla de hoy de una nueva banda sonora para la gran película de Robert Flaherty. También, la revista Quimera en su último número dedica un dossier a la literatura irlandesa contemporánea. Por su parte, el TLS de hace un par de semanas dedicaba un montón de páginas a mi isla. Cuando haga clic y publique esta entrada me faltará tiempo para reservar habitación en el Shelbourne para este verano.

Érin grá mo chroí.

lunes, 25 de mayo de 2009

El ruiseñor de Kindle


Estas semanas miles de personas en todas partes del mundo estamos hablando y discurriendo sobre el Kindle de Amazon. Curioso. ¿Han caído en la cuenta de que en puridad estamos hablando de un dispositivo que no se exhibe en ni siquiera un solo escaparate del ancho mundo y que es comercializado por una empresa que no tiene ni buque insignia ni sucursales, que no dispone de una sola tienda, ya sea la Quinta Avenida o un zoco perdido?

Jorge Luis Borges, director que fue de la Biblioteca Nacional de la Argentina, ha pasado a ser para las gentes del libro, amén de autor de decenas de relatos y poemas memorables, el ideador, o vidente, de “La Biblioteca de Babel”, ese lugar infinito en que todo libro tenía asiento. También es Borges autor de un ensayo fascinante, “El ruiseñor de Keats”, en que habla de cómo el gran poeta romántico inglés al dirigirse al ave de la inmortal “Ode to a Nightingale” apostrofa no a ese ejemplar concreto de ruiseñor, a ese individuo de la especie, sino a su idea platónica.

Así con los libros electrónicos. El propio Borges, al quedar ciego tuvo que prescindir del formato libro tradicional. Se tuvo que servir de vías alternativas: personas que le leyeran. Y para componer su obra soslayó la prosa y volvió al verso, de medida fija (preferentemente endecasílabos), sirviéndose de la mnemotecnia. Una forma de potenciar la memoria, ese periférico hecho de ictus y ritmo. Continuó la literatura, independientemente de su forma de transmisión.

Lo que importa es, pues, el texto. Que vendrá en forma de libro o de libro electrónico. Pero no hay que obnubilarse con el aparatejo de Kindle. Como en Keats, lo valioso es el ave, el ruiseñor, el trino, independientemente del cuerpo en el que habite. 

viernes, 22 de mayo de 2009

Un poema de María Ruiz



Prosigo la serie de poemas escritos por mis alumnos del taller de poesía de la Escuela de Escritores. En esta ocasión, quien visita el blog es María Ruiz. María es una fina lectora autora de obra aún escasa que se filtra entre los resquicios de su rutina laboral y los deberes familiares. Este poema me gusta todo él, pero especialmente su final.

Sueñas de madrugada claros versos.

Al alba su recuerdo se ha velado

y la instantánea prendida queda,

perdida como el tiempo que te roba

la oficina. Papeles y teléfonos

se imponen entre sueños sumergidos.

 

La poesía, ese gato huraño que te ronda,

se escapa por tejados siempre ajenos.

Lasso de la Vega


La otra noche se celebró en la Feria del Libro de Sevilla la primera de las tres sesiones dedicadas a "Literatura y bohemia" dirigidas por el amigo Alfredo Valenzuela. Ésta a la que me refiero, moderada por Fernando Iwasaki y con la participación de Andrés Trapiello, Juan Manuel Bonet y Aquilino Duque, estaba dedicada a Rafael Lasso de la Vega, uno de esos raros irrepetibles de la primera mitad del siglo XX. 
Lasso aparece de manera velada precisamente en una novela de Duque, Los consulados del Más Allá. De hecho, alguna anécdota que se contó del apócrifo Marqués de Villanova aparece atribuida a uno de los personajes de Los consulados.
La primera noticia que tuve de Rafael Lasso de la Vega fue la sugestiva silueta que Juan Lamillar escribió de él en el número 5 de la revista Fin de siglo (1983), a la que acompañaba una muy breve antología. Luego, en mis años de Casa del Libro, recuerdo siempre haciendo guardia en su estantería, negro y ligeramente herido en la sobrecubierta, un ejemplar de la gruesa poesía reunida publicada en La Veleta. 
En mi ejemplar de Fin de siglo veo señalados con un lápiz que ya no existe algunos versos que me llamaron la atención entonces, y que hoy me siguen pareciendo magníficos. Traslado aquí la estrofa con que se cierra uno de aquellos poemas: 

Estoy harto de todo - Hoy me aburre escribir
Desearía ser músico para hablar sin palabras
No me gusta ser yo ni siquiera ser otro
Mi tintero más negro se ha volcado en la página

jueves, 21 de mayo de 2009

Toni Montesinos en Sevilla


Este sábado 23 de mayo, de 20 a 21 h., Toni Montesinos estará en la Feria del Libro de Sevilla (stand nº1, Interbook) firmando ejemplares de su novela Hildur, que acaba de ver la luz en Paréntesis. En la presentación celebrada en Barcelona, Mauricio Wiesenthal tuvo una entusiasta intervención de la que entresaco estas líneas:

Una novela como Hildur  presupone la existencia de un lector que sepa trasponer la frontera sutil que hay entre la realidad y el idealismo; allí justo, en esa superficie del espejo, donde fracasan tantas novelas y tantos novelistas que, en su estilo, no saben conciliar la prosa con la lírica. Pero ese es el gran reto que ha acometido y vencido Toni Montesinos. Y yo diría que se necesita el pincel y el alma del Tintoretto para hacer ese paso entre lo real y lo ideal, sin perderse ni a uno ni a otro lado del espejo; ni en la intimidad ni en el paisaje. 



martes, 19 de mayo de 2009

A ver si mejoro

Anda hoy uno maluchón. Hasta ha visitado al médico, lo que en mi caso es como haber rendido viaje a la Patagonia o a uno de los estados de la India, pues afortunadamente no suelo frecuentar a los galenos. Así que la entrada va a ser breve. 

Estos días han estado de actualidad, gozosa una, triste la otra, Tomás Segovia y Carlos Castilla del Pino. El primero, por recibir el V Premio Internacional de Poesía García Lorca, y el segundo por haberse ido al otro mundo. En el Nuevo, en la otra orilla, en el México del primero, en un acto abarrotado de público de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, vi hace tres años a un señor con barba, mayor pero vigoroso aún, sentado junto al pasillo de la gran sala de actividades. Yo ya había almorzado con él unos meses antes en Sevilla, en compañía de Juan Carlos Marset.

-¿Tomás Segovia? -dijo el atolondrado enfermo de hoy, quizá más tonto que de costumbre por el jet-lag.
-¡Carlos Castilla del Pino! -respondió con evidente malhumor el psiquiatra. 

Lo oyeron varias personas sentadas a su alrededor. ¿Quién dice que es gran cosa el número de millones de habitantes de nuestra lengua?

No había tierra mexicana suficiente para tragarme. Deseé que un volcán extinto entrara en erupción bajo mis pies. Bajo la pata que había metido. Quise cacarear, gritar que era Napoleón, mil veces preferible aparentar ser loco que bobo. Pero a él no podía engañarle...

(Y con estas cosas me entretengo hasta la siguiente toma del analgésico)


lunes, 18 de mayo de 2009

La Furia del Libro



Esto me pasa por utilizar el retruécano arriba consignado, por Feria del Libro, en una comunicación que dirigí el jueves a un puñado de amigos sobre las actividades en las que participaba este fin de semana en los diferentes espacios del libródromo instalado en las sevillanas Plaza Nueva y de san Francisco. Quería aludir al frenesí de presentaciones, lecturas, mesas redondas...

A Journey to the Western Islands of Scotland and The Journal of a Tour to the Hebrides, de Samuel Johnson y James Boswell, Druidas, de Jean Markale, La España mágica. Epítome de Gárgoris y Habidis, de Fernando Sánchez Dragó, The Road to Brightcity, de Máirtín Ó Cadhain, Celtic Fairy Tales, en la recopilación de Joseph Jacobs y El ciclo mitológico irlandés y la mitología céltica, de H. D'Arbois de Jubainville... Amanece mi estudio con los libros por el suelo. Antes de sentarme a escribir esta entrada he tenido que recogerlos y tratar de restaurar alguna esquina.

Mi gata hace algún tiempo que está obsesionada, como su amo, con los libros, y en los pocos lugares de la biblioteca donde los volúmenes no se almacenan en doble fila se mete ella, a curiosear y rozarse con ellos. A veces se la sorprende asomando la cabeza, y el maullido, tras de los lomos, como queriendo jugar, también ella, tan culta, a despachar en su caseta, en su mínimo stand de madera de haya de la doméstica Furia del Libro. Yo no sé si es que se los lee y enloquece como Alonso Quijano, pero el caso, ya digo, es que cuando quiere bajar (milagroso es ya que entre) desploma su saber en avalancha, derrumba las almenas de su torre, esparce los renglones por el suelo. 

viernes, 15 de mayo de 2009

Un poema de Francisco Barrionuevo



Cuando alguien que imparte un taller de poesía, como es mi caso, se encuentra con que uno de sus alumnos le entrega un poema como éste, tiene dos opciones: o se retira y piensa que ya no tiene nada que enseñar y que el discípulo ha aventajado al maestro, o bien se hincha de orgullo y, aunque sepa que él ha dado poco a quien ya tanto tenía, se alegra de los progresos realizados por el aprendiz, hoy ya gozosamente maestro. 
Francisco Barrionuevo es arquitecto, con muchos años de profesión, y sólo recientemente, durante un lustro largo y ya se ve que fructífero, poeta. Y vaya poeta es quien puede firmar estos versos:

   De nuevo así regresa lo que ya fue pasado,

   lo porvenir nos llega aún antes de su hora,

   y el efímero instante se vive como eterno

                                       

                                                 “Vermächtnis”.  W. Goethe. (Trad: E. Baltanás)

 

                                                                            

 

 

COMO EL SALMÓN REMONTA LA CORRIENTE

 

Que cada muerte le sucede al mundo;

que cada muerte es toda y es ninguna.

Porque otro mundo nace en cada muerte

del anterior, que en cada muerte muere.

Y si nada muriera por un tiempo,

sería el tiempo vacío quien lo hiciera.

Coger el tiempo cuando hacia el pasado,

como el salmón remonta la corriente

hacia la vida, el tiempo va a la muerte

llevándonos a ella  con el rostro

vendado, como un reo va al cadalso.

¿Un gesto de piedad en la apariencia

de un tiempo por el tiempo detenido?

 

Pasan aquí más rápido los años

que los segundos pasan; los harapos

minúsculos del tiempo se solapan

tejiendo eternidad en cada instante

sin hacerse notar por la conciencia.

No puedo doblegar el infinito

de ese caparazón cerrado de penumbras.

Porque en este segundo que ha pasado,

se fue la eternidad; porque un segundo

es semejante a ella, una vasija

fractal que la contiene. Como el labio

contiene la palabra que lo deja.

¡Quién fuera eterno para amarte, muerte!

 

Monje

                                           

 

Tú eres San Antonio,

o un eremita,

                                    sentado en tu roca

                                    en un árido islote.

                                    La señal de mi cruz apacigua

                                    el océano y el viento.

                                    Tus manos están llenas de alondras.

 

                                    Yo, la Tentación,

                                    ya me conoces.

                                    A veces soy Eva,

                                    a veces la serpiente venenosa.

                                    Me alzo hasta tu pensamiento

                                    en medio del día claro y resplandeciente.

                                    Brillo como el sol en el manzanar.

 

                                    No es para atormentarte

                                    por lo que me alzo cada día,

                                    sino para empaparte

                                    de destellos de amor.

                                    Doy el salto del héroe en el Cielo

                                    desde la superficie del Puente Sombrío

                                    para estar siempre presente en tu jornada,

                                    apóstol mío, mi monje.

 

 

                                                                        NUALA NÍ DHOMNHNAILL

(trad. de A. R. T.)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Mayo, Beltaine



Esto tiene mayo, que se agolpan los actos literarios de la Feria del Libro. A ellos se les une además el fin de semana céltico de Tomares, que se convierte este viernes, sábado y domingo en un pequeño condado de Mayo al que concurren músicos de primera fila como Dervish con la increíble voz de Cathy Jordan o Michael McGoldrick y amigos. Resumiendo, que el sábado participaremos en varias actividades de la Feria, pero para limitarnos a algunas y por lo que a Irlanda se refiere, a las 18 h. tomaré parte con Diego Moreno, de la editorial Nórdica, en la presentación de dos de los títulos de su catálogo: sendas traducciones de Flann O'Brien (La vida dura y La boca pobre, ésta vertida por un servidor de ustedes). Luego participaremos en la presentación de Paréntesis en la carpa, junto a Julio Manuel de la Rosa, José Manuel Benítez Ariza y Andrés Pérez Domínguez (Lady Gregory está indispuesta y no puede venir), y luego saldremos pitando para Tomares a disfrutar de unos reels y alguna balada en inglés o gaélico... En fin, un sábado movidito, como se ve. Y el domingo, claro, de vuelta a la Feria.

Una docena


Tiene magia, tirón, el número doce. Y doce son ya los títulos publicados en Paréntesis, la joven editorial que ha empezado su vida esta primavera. La segunda media docena de libros no tiene nada que envidiarle a la anterior, y eso que en aquella había títulos estupendos: ahora, a la ya mencionada en este blog Hildur de Toni Montesinos (que ayer se presentó en Barcelona de la mano de Mauricio Wiesenthal), la acompañan El centro de la Tierra (un volumen de relatos de Andrés Pérez Domínguez) y El viento y la arena (novela de aventuras de Antonio Reyes Mateo, en la línea de Beau Geste y otras de ambiente legionario). Las tres aparecen en la colección Umbral, de nueva narrativa. En cuanto a los textos recuperados para la colección Orfeo, éstos son Las historias gallegas de Álvaro Cunqueiro; Los consulados del Más Allá, de Aquilino Duque, y una edición revisada de la primera novela de Eduardo Jordá: La fiebre de Siam. Por cierto, que de La sangre y el eco, de Julio Manuel de la Rosa, y que se publicó el mes pasado, ya se ha ocupado Miguel García-Posada en una elogiosa crítica en el suplemento ABCD.
No confundiré el blog con una gacetilla de novedades u hoja volandera de publicidad, pero sí quiero dejar constancia aquí de mi orgullo por lo conseguido hasta ahora y por el buen hacer del equipo de la editorial. Y varios títulos más saldrán antes del verano...
 

lunes, 11 de mayo de 2009

Los futuros del libro


El lunes 18 y el martes 19 de mayo, la Feria del Libro de Sevilla acogerá las jornadas sobre "Los futuros del libro", que tanto prometen para quien quiera estar al día de lo que ya está sucediendo de manera imparable, y de lo que muchos blogs son testigo. Participaremos el primero de esos días, pero procuraremos asistir a todas las mesas redondas.

domingo, 10 de mayo de 2009

The Parting Glass



Vértigo me da decir que este poema fue escrito hace veintitrés años, dejando atrás la Princes Street de Edimburgo, pero así fue. Ha visto la luz recientemente en el Homenaje a la Generación del 27 que ha publicado el Ateneo de Sevilla. No sé muy bien por qué mandé este poema tan poco español y veintisieteanista, pero bueno... El título, "El vaso de despedida", alude a una hermosísima canción irlandesa, no escocesa, que dejo aquí en una brillante ejecución.

THE PARTING GLASS

Mientras dejo Edimburgo, y la mirada
se vuelve en derredor como queriendo
soldar al corazón tanta belleza,
aún desde lo alto el Castillo
por última vez vuelve a emocionarme.
Su imagen me da escolta en el adiós.
Se aleja la ciudad que me ha habitado.

sábado, 9 de mayo de 2009

Sigurd y Gudrún







Con estas calores incipientes, bien está que la imaginación navegue hasta los mitos nórdicos y se enrede, y refresque, en genealogías y combates, encantamientos y amores infaustos del septentrión. Decía antesdeayer que se ha publicado (aún sólo en inglés) la recreación que Tolkien hiciera de la leyenda de Sigurd y Gudrún, que conocíamos por la Edda Mayor. El Times Literary Supplement de esta semana se ocupa de ella con entusiasmo. Coincide esto con la publicación en Alianza Editorial, donde están ( estaban) las dos eddas, más Beowulf, y una amplia selección de poesía nórdica antigua, una versión nueva del Cantar de los nibelungos, que tanto debe a los poemas que Tolkien escribe de nueva planta. Se comprenderá que con este entusiasmo germánico y escandinavo, y al calor también de la flamante novela Hildur de Toni Montesinos, que se desarrolla en la isla boreal, deje aquí unas pobres fotografías tomadas hace tres veranos en Islantilla, digo Islandia.






viernes, 8 de mayo de 2009

Hildur


El próximo 12 de mayo, a las 19 h.,  se presentará en la librería La Central del Raval de Barcelona (c/ Elisabets, 6) la novela Hildur, de Toni Montesinos, que acaba de aparecer en Paréntesis Editorial. Presentará al autor Mauricio Wiesenthal. No podré estar allí, y mucho lo lamento, aunque me cabe el gozo de que Toni venga el último fin de semana de la Feria del Libro, allá por el 22 de mayo, a Sevilla, lugar bastante más caluroso que la Islandia en la que se desarrolla la novela (ojalá nos trajera, con ésta, algo de fresquito). En la web de Paréntesis se puede leer el comienzo de la obra.

jueves, 7 de mayo de 2009

Tolkien cabalga de nuevo



J. R. R. Tolkien, ese baúl de inéditos que compite con ese otro caudal de Fernando Pessoa, dejó sin publicar una versión en verso -quinientas estrofas- de la leyenda de Sígurd y Gudrun. Ahora, su hijo Christopher lo ha rescatado y ya se puede comprar en las librerías británicas. Como en el Beowulf de Seamus Heaney, la aliteración está muy presente en esta adaptación tolkieniana del viejo texto. En tanto se traduce o no al español (no es tarea fácil preparar la versión de una versión), por estos pagos tenemos aparte de la obra de arte total de Richard Wagner El anillo del nibelungo, donde se recuenta libremente la historia, las excelentes traducciones rítmicas de Luis Lerate en Edda mayor. Poesía nórdica siglos IX-XIII, donde se recogen los diferentes cantos que componen la leyenda. En uno de éstos, el "Primer canto de Gudrun", Luis Alberto de Cuenca se inspiró para componer ese hermoso poema que es "Gudrúnarkvida".

Lector


 

Nunca escribo de mí. Siempre dibujo

mi alma contemplándola en tu espejo;

si hablo de dolor, hablo del tuyo;

si hablo de soñar, sueño tu sueño.

 

La lírica es al cabo extrañamiento,

un puente que reúne esos dos puntos

remotos de lo propio y de lo ajeno.

Restándome en mi voz, la tuya sumo.

 

Qué enorme multitud cuando estoy solo:

un ejército que entona sus canciones

con un clamor de mil silencios juntos.

 

Huye hasta tu sed por mis renglones

el agua que manaba de mi pozo.

Me visto de tu piel y me desnudo.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Futuros presentes

Este jueves 7 de mayo no me busquéis por Sevilla. Estaré en Madrid asistiendo al eForo Publidisa, que promete ser muy enriquecedor y arrojar no poca luz sobre las tan traídas digitalizaciones de libros, los nuevos dispositivos de lectura electrónica, etc. (por cierto, que veo que el responsable de las mexicanas librerías Gandhi se ha caído del cartel, hasta en esto se nota lo de la nueva gripe y el virus no precisamente informático...). Y unos cuantos días después, en jornadas sobre lo mismo y algunas cosas más, participaré en una mesa redonda dentro del programa Los futuros del libro, en la Feria del Libro sevillana. Daré cumplida cuenta de ambas citas aquí, naturalmente.

martes, 5 de mayo de 2009

Plaza del Cabildo

Este miércoles 6 de mayo, a las 20 h, presentaremos en la Casa de la Provincia (Plaza del Triunfo, 1, 41004 Sevilla) la novela Plaza del Cabildo, de Emilio Durán. Intervendrá Rafael de Cózar y, naturalmente, el propio Emilio, por lo que el acto promete ser entretenido. No pasaremos lista, pero me encantaría veros por allí... Y si no podéis acercaros, aquí un vídeo en el que el autor habla de su novela.

lunes, 4 de mayo de 2009

Las líneas de otras manos




Esta es la cubierta de la muy cuidada edición de Las líneas de otras manos, el libro que acabo de publicar en el Servicio de Publicaciones de la Ciudad Autónoma de Melilla y el centro Asociado de la UNED en esa ciudad. Copio aquí el prólogo:


Recojo en este libro un centón de reseñas y apuntes, algunos más 

cerca del esbozo que de la seria y respetable crítica literaria, 

sobre libros y autores en los que en los últimos años se ha fijado 

mi interés brujuleante y caprichoso. No trato aquí de todos ellos, 

pero sí de muchos de los mejores. 

Son, efectivamente, como se deduce del título, líneas escritas 

por otras manos, pues parece que, irremediablemente, mi prosa, 

esa espantable urraca, está condenada a nutrirse de los frutos de 

otros, y hasta en los libros de viaje que he ensayado parece que 

predomina más un censo de autores y obras que las propias impre- 

siones mías sobre el terreno. Esto podrá ser cargante para algunos, 

y desde aquí les pido disculpas con un gesto de la mano apresurado 

que quiere también expresar adiós: no vamos por el mismo camino. 

Pero es defecto al que me he acostumbrado y, a cierta edad, que 

no es aún y no tiene por qué ser la de la vejez, uno ya ha aprendido 

a convivir con el cupo de los rasgos que le han caído en suerte o 

desgracia, y ya no emprende cruzadas contra ellos. 

Líneas de otras manos, porque, aunque alguna vez parezca 

pedante a algunos, con mi acarreo de citas o el omnipresente 

peso de esos otros autores, creo que el escritor que soy se carac- 

teriza por no ser nada narcisista o egocéntrico; más bien busca, 

ya se dirá si porque no sabe hacer otra cosa, abrirse a las pági- 

nas ajenas, donde puede olvidarse de sí mismo en la feliz amnesia 

de la literatura. Pero también las líneas de otras manos porque 

toda lectura es una suerte de mancia, un arte adivinatoria, como 

bien lo sabían de su poesía oral los vates célticos, legión indisci- 

plinada de santos y paganos en extraña turbamulta, con los que 

mi corazón, paronomásicamente, comunica en vasos colmados 

de whisky de malta con sabor a turba. 

En el escrutinio de estas líneas escritas de puño y letra (o 

con el ordenador, tanto da) de otros escritores, he pasado algu- 

nos ratos gozosos y otros presididos por menor entusiasmo, pero 

siguiendo sus trayectorias y trazos, las líneas de la vida y el cora- 

zón y otros signos más leves de los que la quiromancia se ocupa, 

he urdido estas otras líneas que tal vez, correctamente interpreta- 

das, hablen, pero eso qué importa, de mí mismo y mi destino, que 

tal vez esté escrito en un libro que no me sido aún dado a leer. 

La ordenación de los textos es cronológica, y de ellos, qui- 

siera creer que, trasmutados de la crisálida de la reseña en ale- 

teantes, breves ensayos, se ha desprendido como cáscara vana 

la ficha o referencia bibliográfica. Justo es mostrar mi recono- 

cimiento a las revistas y suplementos en que, salvo alguno que 

permanecía inédito, aparecieron estos artículos: La mirada

suplemento literario de El Correo de Andalucía; Culturas, que se 

distribuía con Diario de Sevilla y otros periódicos andaluces; las 

revistas Renacimiento, Turia y Mercurio, donde salieron otros, 

y last, but not least, la bimestral Clarín, que tan hospitalaria ha 

sido siempre conmigo. ¿No he mencionado a Prima Littera? Pues 

allí se pudo leer por vez primera “Mujeres y literatura artúrica”. 

Por su parte, “Chesterton y otros poetas” pudo leerse en el pliego 

de literatura El molino de la pólvora, que dirige Emilio Durán. Y 

“La medida de Enrique Baltanás” es el prólogo a Medidas Provisionales,

su antología poética publicada por Renacimiento. 


domingo, 3 de mayo de 2009

Con Tennyson


Decía ayer, de broma, que se me ha escamoteado la posibilidad de ser Poeta Laureado de Inglaterra. Tennyson, de quien publiqué hace unos años una antología en Pre-Textos, lo fue. En este su segundo centenario, la editorial La tinta del calamar anuncia sus Idilios del Rey. Los días se me hacen siglos esperándolo. Entre tanto, aquí los primeros versos de "Morte d'Arthur" en la citada antología La Dama de Shalott y otros poemas

Retumbó todo el día la batalla
entre montañas junto al mar helado;
hasta que la Tabla de Arturo, hombre tras hombre, 
en Lionés cayó en torno a su caudillo.
Con profundas heridas, al Rey Arturo
recogió el valeroso Bedevere;
su último caballero, Bedevere,
llevólo a una capilla junto al campo,
un presbiterio roto, una cruz rota, 
alzados en la umbría en un erial.
A un lado era el océano; y al otro,
un gran lago bajo la luna llena.

(...)

sábado, 2 de mayo de 2009

Mecachis

Vaya, hombre, justo ahora que albergaba alguna esperanza de que se me nombrara poeta Laureado de Inglaterra, van y eligen a Carol Ann Duffy para el puesto. Claro, como es mujer... Ahora que empezaba a estar traducido al inglés, mi gozo en un pozo. Well, well, my joy is in a well.

En fin, aquí dejo la estupenda traducción que mi amiga Catriona Zoltowska (escocesa como la usurpadora de mi distinción) ha hecho del poema que colgué aquí esta semana. El puesto de Poeta Laureado se renueva cada diez años. A esperar.



I was born in this hospital,
The hospital that was
The façade is all that’s left,
Behind, iron beams and an open sky,
Now right inside its walls.

A squad of builders is restoring
The old hospital for some other use.
Calloused hands, firm muscles,
Contrast with my skin and the different,
hidden tautness,
at this moment lodged in my throat.

A shored-up image,
Not the bricks but my lifetime.
Through that window onto the sky,
I’m out but going in, back
To a white, white room, already wiped off
Everything but my imagination.

A bird flies out, clutching in its beak
A yellow branch.

It’s nestless.
Just like me.